Publicat per

R4-3

El Portfolio europeo de las lenguas indica que la biografía lingüística es una herramienta esencial para tomar conciencia de nuestro repertorio lingüístico y valorar la diversidad cultural, por ello, mi intención ha sido reflejar en esta autobiografía lingüística los cambios de rumbo que he seguido, así como mi interacción con diversas lenguas y variedades dialectales. 

Personalmente, el castellano ha sido mi lengua materna, pero la experiencia que he establecido con este idioma es diversa, ya que crecí en un entorno familiar donde se hablaba la variedad venezolana del español. Por ello, aunque yo no he mantenido el acento característico de esta variedad, sí utilizo su vocabulario con ciertos miembros de mi familia. Este proceso de adaptación lingüística es un ejemplo de cómo el entorno influye en nuestra forma de hablar, de manera que puedo alternar entre dos variedades diferentes según el interlocutor al que me dirija. Esto es algo que el Portfolio destaca como parte del reconocimiento de las lenguas que nos rodean y que utilizamos en diferentes contextos.

En el ámbito social, mi relación con el castellano ha estado marcada por la variedad gallega, un contacto que me ha llevado a incorporar ciertos rasgos gramaticales, como la falta de uso de los verbos compuestos, ya que su utilización y cantidad varía del gallego al castellano. Esta influencia es un claro ejemplo de la transferencia lingüística, un fenómeno que se menciona en la competencia 1 del Portfolio europeo de las lenguas, que aboga por valorar la diversidad lingüística y aprovecharla como una fuente de enriquecimiento cultural.

Por su parte, el gallego no fue una lengua que se utilizara mucho en mi casa, sino que la fui desarrollando en entornos sociales y educativos. Esta es una situación también mencionada en el Portfolio, que resalta la importancia de estas lenguas adquiridas en contextos informales, ya que pasan a formar parte del repertorio plurilingüe de una persona, moldeando a su vez el cerebro y las conexiones que establece a la hora de aprender nuevas palabras. Esto explica que las habilidades lingüísticas varían según el contexto, lo que también fomenta una mayor comprensión del funcionamiento de cada lengua en sus usos cotidianos.

Hace cinco años me mudé y el catalán pasó a formar parte de mi repertorio lingüístico, lo que en algunas ocasiones genera ciertas interferencias con el gallego por las similitudes que presentan. Según el Portfolio, estas interferencias son naturales en contextos plurilingües y reflejan el constante ajuste que realizamos para mantener el equilibrio entre las lenguas que dominamos o estamos aprendiendo. 

Además del castellano, el gallego y el catalán, mi biografía lingüística incluye un nivel intermedio de inglés, adquirido a lo largo de mis años de primaria y secundaria, así como conocimientos muy básicos de francés —adquiridos durante la carrera— y portugués —aprendido por la cercanía con Galicia y el contacto habitual con el idioma—, los cuales comprendo parcialmente pero no hablo.

Debat0el R4-3

Deixa un comentari